4 de julio
Tirando Millas
4 de julio.
Cuando la era de Acuario llame a tu puerta, asegúrate de salir a recibirla en bicicleta.
Corrían los años 60 y 70 en Estados Unidos. El consumismo, por primera vez en la historia de la humanidad, se había convertido en un fenómeno de masas. Eran los años del plástico, de la televisión en color, de los casettes de 8 pistas, de las tarjetas perforadas y de las misiones Apolo a la luna. En medio de aquella desenfrenada carrera materialista, un grupo heterogéneo compuesto por hippies, intelectuales y ovejas negras de variada procedencia comenzó a cuestionar hacia dónde conducía este nuevo modelo económico y social. Surge así una contracultura que reivindica lo comunal, lo artesanal, lo simple y lo natural, frente a la preponderancia de lo individual, lo industrial, lo excesivo y lo manufacturado. La bicicleta, como forma de transporte sencilla, económica y no contaminante, adquiere también un papel destacado en esta contrarrevolución. Algunos de estos hippies, como Joe Breeze, Gary Fisher, Scot Nicol y otros muchos, dieron origen a un deporte, entonces minoritario, que daría en llamarse mountain bike.
Esta cultura idealista y crítica con el desarrollismo nació, alcanzó algunos logros destacables y, de repente, desapareció. En los años 80 y 90 no encontramos ni rastro de ella. Sus ideas y sus activistas parece que hubieran pasado a la clandestinidad. Eran los años de Miami Vice, del ordenador personal, los CD, los micro ondas, los videojuegos, los yuppies y las zapatillas Nike de más de 100 dólares. En este periodo, la popularidad del mountain bike creció enormemente, no tanto como fruto de una reivindicación de la bicicleta; sino como parte del aumento del consumo de artículos de ocio.
En España, las cosas ocurrieron y ocurren con un poco de retraso. El desarrollismo y el consumismo fueron más tardíos, pero también más acelerados. Lo mismo sucedió con la llegada de las libertades tras la muerte de Franco. En este contexto, los movimientos contraculturales apenas tuvieron tiempo ni razón de existir, especialmente en un país cuya energía intelectual y capacidad reivindicativa parece monopolizada por una obsesión por ahondar nuestras diferencias internas y hurgar en nuestras heridas. En los 80 y 90 las masas de españoles se convierten en nuevos ricos y el mountain bike aparece como un objeto de consumo más, sin que rivalice demasiado con los verdaderos fetiches que marcan esta era, como el Golf GTI, los apartamentos en Benidorm, la ropa de marca, los títulos universitarios y los primeros viajes de placer al extranjero. Como fruto de esta pubertad acelerada e incompleta tenemos paradojas típicamente ibéricas: jóvenes que prefieren llevar traje y corbata y ser abogados, aunque ganen la mitad y trabajen el doble que un fontanero; delincuentes que a menudo disfrutan de menos estrés y de mayor libertad que los que sufren sus desmanes; y carreteras y caminos llenos de ciclistas súper equipados a los que jamás se le pasaría por la cabeza utilizar la bici para ir al trabajo o para hacer la compra.

Estados Unidos celebra el 4 de julio su día de la independencia. A la caída del sol, las playas de California se cuajan de hogueras y los cielos se iluminan con los fuegos artificiales. Esta parte del mundo, que viera surgir el movimiento hippie y el mountain bike, bulle estos días con una energía nueva que no se veía desde hace décadas. El llamamiento a una vida más sencilla, verdadera y llena de sentido parece estar resurgiendo de sus cenizas. El elemento que aglutina a esta nueva contracultura no es otro que la preocupación por el medio ambiente y por el desarrollo sostenible del planeta. Los coches híbridos se agotan nada más llegan a los concesionarios. El consumo de productos ecológicos crece exponencialmente. Cada vez se ven más bicicletas por las calles. Y el mountain bike se ve sacudido por movimientos de regreso a los orígenes y búsqueda de la mayor simplicidad posible.
Me pregunto si España está sintonía con estas tendencias, o si serán necesarios más años de fascinación con lo que brilla y reluce antes de que nos centremos, arrimemos el hombro y construyamos una sociedad equilibrada, hermanada y sostenible. Como no nos espabilemos, terminaremos comprando Hummers a precio de saldo, aunque no tengamos yacimientos de petróleo y boicoteando el cava, pero bebiendo cada vez más Coca Cola. No dejes de pedalear, nos vemos el próximo mes.
Os dejo con un vídeo de la versión que hace Counting Crows de Big Yellow Taxi (Joni Mitchell, 1970).
Labels: ciclismo, mountain-bike, opinión, tirando millas, USA



10 Comments:
"Se puede decir mas alto pero no mas claro".
Vaig llegir aquest article a la revista i vaig sencillament flipar per un tubo. No m'esperava que ningú fora dels llocs (o sectes)habituals publiqués un article tan clar i contundent. Jo ja estic acostumat a sentirme un bitxo raro per pensar d'aquesta manera. Així que molts animos i endavant.
La revista abans la comprava de tan en tant i ara hem sembla que hem tornaré mes fidel...je,je..
Llastima que veig que ningú no ha escrit res aquí. No m'ha extranyat gens...que li farem...
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo, quien quiera que seas.
manuel
Yo creo que el chaval que ha escrito en catalan, deberia inventarse su propio idioma para hablarlo y escribirlo sin que nadie lo entienda. No se sabe a que viene escribir en catalan, ¿Esta el articulo en catalan?. Esta gente confunde las churras con las merinas, no se sabe si lo hacen por joder o es que no saben cuando se debe usar un idioma u otro.
Gracias por el articulo
Empezó en español y.. se lió, se lió, se lió.. Bueno, tampoco tiene mayor importancia, aunque es verdad que no viene muy a cuento. Como yo defiendo el cava, se habrá pensado que soy catalán. Yo entiendo un poquito de catalán, me mola cataluña (y las catalanas, por ejemplo, que son muy saladas) pero soy madrileño, es decir, mezcla de media España.
El tema no es ni el cava, ni el catalán, ni el anís de Chinchón. El tema es que hay que ponerse por encima de todo esto. España nunca saldrá de país de segunda si seguimos dejando que un grupo de políticos nos manipulen con estas cosas del pasado. El día que nos dejemos de estas gaitas, a lo mejor se nos ocurre mirar a los políticos (a todos, nacionales, autonómicos y de todos los colores) y pedirles cuentas sobre educación, cultura, investigación, sanidad, etc, etc, ... Pero a estos politicuchos (tanto nacionales como autonómicos) les es más fácil alentar los odios y tenernos a todos picados y distraídos todo el día con estas cosas, para que no nos demos cuenta de su mediocridad. Es la peor herencia que hemos recibido de nuestro pasado reciente y me parece un error ahondar las diferencias cuando lo único que puede traer todo esto es quebraderos de cabeza. El mundo es muy grande y los españoles somos apenas 40 millones de tipos bajitos y peludos, metidos en una esquinita de Europa, comiendo jamón, tortilla de patata, echando un cafecito en el bar de vez en cuando y hablando de las mismas cosas, ya sea en catalán, vasco o lo que sea. Nos parecemos tanto.... y valemos mucho, ¡muchísimo! pero como no nos entendamos y arrimemos el hombro no levantaremos cabeza. Venga, me piro a montar en bici, hasta luego.
Execpcional articulo, con una vision muy clara del mundo y de de la sociedad española, que aqui mientras nos damos de tortas no vemos....
Enhorabuena
Hola, Manuel. Es raro, pero a veces ocurre que lees lo que alguien ha escrito y que uno lleva tiempo pensando pero no tiene la habilidad de plasmarlo de un modo tan claro y directo -duro y al mentón- como tú, permite que te tutee. Como es costumbre, lo has clavado, macho. Que sepas que compro la revista sólo por tus artículos, y a ver cuando nos regalas los ojos con una de esas pruebas de bicis llenas de comparaciones odiosas y anécdotas hilarantes.
Sigue así.
Estimados José y pedro lavado:
Gracias por vuestras palabras. Me da mucho ánimo que me leais y que os guste lo que escribo. Recibid un abrazo fuerte desde California.
Exelente articulo hermano, como llegue hasta este blog?? por la pasión que uno lleva adentro por la bicicleta y el cicloturismo a pesar de nunca haberme aventurado en un viaje. Esta noche lei varios articulos tuyos y me encantaron por tu forma de pensar, escribir, decis tantas verdades con las que coincido plenamente. Envidio en los lugares que estuviste andando en bicicleta paisajes imponentes, etc. Por suerte en los primeros dias de enero voy a realizar mi primer viaje de cicloturismo, a la patagonia argentina haciendo un recorrido total de 700 km en no menos de 20 dias y cruzando a chile para hacer un tramo y luego cruzar nuevamente a argentina para arribar a San Carlos de Bariloche. Somos 2 personas las que haremos este viaje, estoy muy ansioso que llegue el dia de partida ya que nos espera un lugar de otro planeta, montañas, lagos, rios, bosques, etc. Perdon si me voy un poco por las ramas, tengo 20 años soy de Rosario, Argentina y tengo pensado en diciembre de 2007/enero de 2008 ir un tiempo a Seattle, lugar hermoso si los hay espero cuanod este alli bajar un poco hasta california y organizar un viaje contigo jajaj (estoy soñando) bueno me dejo de delirar me voy. Un abrazo y mucha suerte amigo.
Hola Gabriel.
Muchas gracias por tus palabras y enhorabuena por el formidable viaje que te aguarda. Cuendo regreses, sube fotos a internet y pásame un enlace para ue podamos verlas todos los lectores del blog. Si vas a Seattle llévate el paraguas y prepárate para mojarte, te van a salir escamas como a los peces. Eso sí, el lugar es muy bonito y la gente es muy liberal y amistosa. Si vienes por california ponme un mensaje con tu email y salimos a dar una vuelta en bici. Un abrazo y buen viaje.
manuel.
Hola Manuel, que buen áriculo, tenemos una Web y deseo publicar tu áticulo allí, con una pequeña personalización de nuestra cultura Colombiana, por favor anviame la autorización a rinomtb@gmail.com, gracias y saludos.
Post a Comment
<< Home