Monday, September 26, 2005

Jet Lag

Jet Lag



Volver a España tras una larga ausencia es una experiencia ambivalente.


¡Por fin estoy de vuelta en España! Contengo la respiración hasta que la caja con mi bicicleta surge de unas siniestras fauces que vomitan, incesantes, el carrusel de las maletas. Un guardia civil me pide la documentación con la seca cortesía que caracteriza a la Benemérita. Tras las puertas de la aduana me esperan la familia, los amigos, los pinchos de tortilla, el café-café, el jamón-jamón, los sobaos, la chistorra, el pan con tomate, el pescaíto frito, la horchata, el rioja, el pulpo a la gallega, el cocido...


Y también la ansiada primera salida en bici por España. A las pocas horas de aterrizar, me reúno con mis amigos de toda la vida en el inicio del sendero, donde un gran panel con información y mapas da la bienvenida a los ciclistas de montaña. Tras una animada charla comenzamos a pedalear. El camino es de uso múltiple y, en varias ocasiones, echamos pie a tierra para dejar pasar a los senderistas. El recorrido está bien mantenido, con drenajes, peraltes y algún saltillo. Se nota que su diseño es fruto de la colaboración de asociaciones de bikers con los gestores de esta zona natural. A mitad de la subida, atravesamos un gran prado y observamos como una pareja de agentes del SEPRONA están multando a unos tipos que con sus ruidosos quads, habían decidido hacer caso omiso de las señales que expresamente prohíben los vehículos de motor en este lugar.


Alcanzamos ahora un amplio collado en el que pastan algunas ovejas. La hierba verde y una fuente de agua fresca invitan a detenerse un rato y admirar las vistas. Charlamos con otros ciclistas, vascos y catalanes, quienes, la saber que somos de Madrid nos comentan su decepción por que Londres haya sido elegida para las olimpiadas del 2012. Nos despedimos y descendemos bordeando un embalse lleno del agua limpia y fresca del deshielo primaveral. A partir de aquí el camino se empina y comienza la parte más rápida y divertida.


Un horrible estruendo interrumpe mi descenso. ¿Qué habrá sucedido? Con una mano torpe y temblorosa apago el despertador. Me incorporo y observo, en la penumbra de la habitación, mi maleta a medio deshacer tirada en el suelo. Arrastro los pies hasta el cuarto de baño, me miro al espejo y observo una cara confusa y abotargada. De mi lacrimal derecho extraigo una legaña de la forma y el tamaño de un pequeño meteorito sulfuroso. Cosas del maldito jet lag.


Al menos, sé que para desayunar me aguardan un café-café, media docena de churros y la enésima entrega de la saga de los caínes y abeles ibéricos en la prensa nacional. Welcome to Spain.


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1 Comments:

Blogger Manuel Maqueda said...

Hola amigo,

Muchas gracias por tu comentario, me ha dado mucho gusto y mucho ánimo leerlo.

Debes saber que voy mucho a Galicia, lugar que me parece absolutamente mágico. Hata tuve una novia gallega que me hacía empanadas com mi nombre.. Pero bueno, esos eran otros tiempos. Disfruta mucho de tu tierra y de tu amiga de dos ruedas. Cuídate, recibe muchs saludos desde California,

-Manuel

10:26 AM  

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