Monday, May 21, 2007

Abrazos gratis

Abrazos gratis

Un letrero de cartón, una calle de una ciudad cualquiera y dos palabras: abrazos gratis.

A veces he soñado con dejar todo atrás y marcharme a una isla remota y tempestuosa para trabajar de farero y vivir ajeno al mundanal ruido, con la única compañía de mi perro, mi bicicleta y mis libros. Otear el horizonte con los prismáticos cada mañana. Fumar en pipa y llevar gruesos jerseys de lana, en plan anuncio de nescafé. Escuchar el hipnótico rintintín del Morse en la radio y hablar con solitarios marinos, a los que imagino con la cara curtida por el salitre y una barba como la de Chanquete. No sé si seré el único, pero me da la impresión de que la crispación del mundo es cada vez mayor y por eso siento la tentación de salir huyendo. Estoy harto de los coches bomba en Irak. Estoy harto de que se muera la gente en Darfur sin que a nadie le importe. Estoy harto de las luchas entre israelíes y palestinos. Estoy harto de ver el avance de la degradación ambiental sin que nadie haga nada. Estoy harto del terrorismo. Estoy harto de ver cómo se cierran más senderos a los ciclistas de montaña pero se abren más carreteras y aparcamientos. Estoy harto de las mismas riñas de siempre entre gentes de derechas y de izquierdas, de aquí y de allá. Estoy harto de políticos mediocres que se nutren de esas riñas. Estoy harto la politización de la vida social y cultural. Estoy harto de ver cómo aumenta la distancia entre las personas, entre las familias y entre los pueblos, por mucho que Internet nos haya puesto a un teórico clic de distancia a unos de otros.

Algo así debió sentir, hace un par de años, un joven australiano llamado Juan Mann. Sus padres se divorciaban. Había roto con sus novia. Su abuela estaba muy enferma. Acababa de regresar de una temporada en el extranjero y se sentía desconectado de sus amigos. Las noticias del mundo eran deprimentes. Así que, un buen día, agarró un trozo de cartón y pintó en él dos palabras: abrazos gratis. Se plantó en una calle peatonal con su letrero y esperó sonriente. No tardó en encontrar a muchos que supieron conectar de inmediato con todo lo que subyacía en aquel acto, aparentemente absurdo e ingenuo, de abrazar a un simpático desconocido. En septiembre de 2006, Juan colgó un video en YouTube que ha sido visto por más de 14 millones de personas y que ha popularizado las campañas de abrazos gratis por todo el mundo.

En estos días, siento a menudo la necesidad de que alguien me dé un abrazo. Incluso estaría dispuesto a pagar por él un precio módico -si encontrara algún tipo de meretriz que se especializase en este servicio no sexual. Por ejemplo, cuando me veo en mi frágil bicicleta en medio de un río de coches rugientes y malolientes; cuando me recorro media ciudad para encontrar productos ecológicos; cuando pedaleo a escondidas por senderos vedados a las mountain bikes; cuando no me dejan subir la bici en el autobús o en el tren; cuando leo las noticias cada mañana.

Quizás parezca una chorrada, pero el vídeo de Juan Mann me ha hecho plantearme que quizás no sea tan buena idea escabullirme del mundo. Además, ahora ya los faros son automáticos y la mayoría de los tripulantes de los 1,700 buques monocasco que navegan por ahí cargados de crudo no llevan barba y sólo hablan cantonés, urdú o tagalo -y con suerte un poco de inglés al estilo Chiquito de la Calzada.

Ser o no ser. ¿Qué es más noble, huir perseguido por los dardos de la fortuna adversa o enfrentarse a este mar de problemas planetarios? Supongo que el verdadero reto es convertirse en el cambio que uno desea ver en el mundo. Quizás porque, en medio de esta sociedad de consumo, cuesta cada vez más darse cuenta que las cosas más valiosas y más amenazadas son gratis. No dejes de pedalear, nos vemos el próximo mes.



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13 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Hola!!! Soy Álvaro Estallo. Te escribo de Aragón TV y Canal Sur TV, de los programas ARAGONESES POR EL MUNDO y ANDALUCES POR EL MUNDO. Estamos preparando un próximo programa en New York. ¿Nos podrías echar una mano? Estamos buscando aragoneses y andaluces que vivan en New York. Sería para ir allí a entrevistarlos. Si conoces alguno y nos puedes facilitar su contacto, te lo agradeceríamos mucho. Mi mail es: alvaroestallo@medinamedia.info

MUCHAS GRACIAS!!!

1:15 AM  
Anonymous Anonymous said...

Más iniciativas como la de Juan Mann es lo que nos hace falta. Volver a los origenes, dejarnos de globalizacion y movidas grandiosas que benefician a unos cuantos, y retomar el contacto con la gente más cercana. Desinteresado y sincero. Será que pedalear me ha hecho un blando...
Animo con el blog. Iré entrando regularmente.
Saludos,
L.

11:51 PM  
Blogger petropolismexico said...

CREO QUE JUAN MANN, SALIO BUSCANDO APOYO EMOCIONAL, PERO ADEMAS DE ENCONTRARLO PARA EL , LO DIO A MUCHA GENTE,QUE TAMBIEN LO NECESITABA, GENIAL ¡¡¡¡


VIVA EL MTB ¡¡¡¡

12:54 PM  
Blogger jhiggins10 said...

no hablo picasso. how come i can't find your email on this darn page? call me. i am in monterey and brought my 10-speed. i will eat you.

10:01 PM  
Anonymous Anonymous said...

!que lo parió!
Con que ganas haria un cartel asï, si fuera dueño del tiempo que vendí para poder cambiar el auto, el televisor , el ipod , los calzones Patagonia de seda y los apositos para incontinentes ya que no me queda tiempo para cagar o mear.
Muy bueno lo suyo
El marrano patagonico.

4:15 PM  
Anonymous Anonymous said...

Un abrazo.

2:14 AM  
Blogger Marc said...

Un mundo cada día más crudo... y grandes dudas, ¿contra que luchar? ¿con que fin luchar? ¿la moral nos empuja a hacer algo por la causa, pero, merece la pena perder nuestra vida, por hacer la vida de los otros mejor? ¿intentarlo y frustrarse a intentos? Resistimos viviendo en medio de estos volcanes activos, con la esperanza de que algún día cese su hervor interno y llegue la tranquilidad, pero lo más probable es que un día entre en erupción y nos chamusque a todos... Si, más vale huir, a tu faro, o al menos a un pueblecito perdido en las montañas, incomunicarse del mundo y no pensar en todo lo perverso que está sucediendo.

4:07 AM  
Anonymous Anonymous said...

enhorabuena por el blog. te leo en la revista.
echale un ojo a fat boy fenders, lo digo por lo de american toys

1:47 PM  
Blogger Jaime Menendez de Luarca said...

Hola Manuel. Podria decir que escribo sobre cosas sobre las que tu tambien escribes, pero en una revista d triatlon. Tu forma de escribir es franca y directa, como ya no se puede leer en el periodismo vendido a la publicidad. Descubir un texto tuyo en una revista antigua en una heladeria en Lanzarote, y creo que voy a leerte un poco más, e intentar que mis artículos sobre bicis pierdan ese tono de neutralidad.

3:09 PM  
Anonymous Anonymous said...

Desde tu posición de comunicador te has convertido en faro de muchos "marinos". Un abrazo.

1:33 AM  
Anonymous Anonymous said...

Hola me he estado leyendo unos cuantos artículos y la verdad q todos los encuentro muy interesantes...
Ya no escribes??
Sigues ahí?

http://chaty-people.spaces.live.com

;)

8:52 AM  
Blogger Pedro Bonache said...

Hola Manuel, te escribo desde Valencia, bueno, desde las faldas de la sierra Calderona. He leido tu articulo en el ultimo numero de el mundo de la mountain bike y queria comentarte algo. Realmente nosotros, como especie, como homo sapiens somos insostenibles y ese futuro oscuro no hay manera de cambiarlo, quedarán reductos verdes, personas idealistas y sanas..., pero el progreso continuará tal cual lo conocemos.
Yo me dedico a fabricar los armazones de los sofás, hace unos dias hice un modelo nuevo, el cliente lo vió y no le gusto..., bueno, resumiendo, todos esos tablones de pino gallego que usé para hacerlos, mis horas, la electricidad consumida..., todo para nada. La gente no entendia que me cabrease, me decian "pero si te lo han pagado" y yo conestaba, "pero hemos tirado al contendor mas de 100 años de un hermoso pino..., eso es impagable".
Manuel, no me quiero extender pero te diré finalmente que muchos de los que hacen bicin de montaña estan a años luz del amor hacia la naturaleza, de las vidas sencillas y austeras en consonancia con los entornos naturales en los que pedaleamos.
Un saludo y te leeré mas veces.

7:55 AM  
Anonymous Anonymous said...

Hola Juan, leí en una revista tu comentario... empatizo contigo, siento igual un deseo enorme de tomar mi bici y salir pedaleando lejos de esta ciudad enferma de materialismo y egoismo mundano, me encanta tu pensamiento y comparto contigo este sentir dolor por el mundo lleno de tecnología, pero vacío de amor por la naturaleza y el ejercicio y placer de pedalear una bici, hago mountain bike hace 9 meses y me accidenté hace un mes en el bosque, ya me estoy reiniciando en la pedaleada y mas enamorada de la bici y del bosque, te felicito por tu artículo, eres grande, sigue adelante, muchos estamos contigo!!!! ojalá podamos estar en contacto, mi e.mail es augaldeverdayes@hotmail.com un abrazote!!!!!

9:16 PM  

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