Delírium Trémens
Delírium Trémens
Texto y fotos: Manuel Maqueda
Una amiga hippie sostiene que la historia del hombre es la historia de sus adicciones. Según su teoría, todas las civilizaciones han dedicado la mejor parte de energía mental a descubrir nuevas formas de colocarse.
¿Qué es lo que impulsa al ser humano a romper sus ataduras con la realidad? Incluso algunos primates, como los babuinos africanos, se agarran unas curdas monumentales comiendo manzanas salvajes que han fermentado al sol.
¿Y no entraría el mountain bike dentro de la categoría de adicción, por muy sana que ésta sea?
A lo mejor piensas, como todo junkie, que no estás enganchado, que lo puedes dejar cuando quieras.
¿De veras? Cambiarás de opinión si alguna vez te ves impedido para montar en bici por causas ajenas a tu voluntad. Y no me refiero a motivos pasajeros como gripes, exámenes, compromisos... Me refiero a el terrible síndrome de abstinencia que se desata cuando tienes la mala suerte de lesionarte.
¡Que impotencia, cuando viene la enfermera con el barreño de agua templada y empieza a enyesarte el brazo, el pie o lo que sea! Sales de la clínica con cara de imbécil y la sensación de ya no ser tú mismo. Encima, el calvario no ha hecho más que empezar. Las tareas más sencillas y cotidianas, como ir al baño o prepararte un bocata, se convierten, de pronto, en misiones hercúleas.
El momento más sentimental llega cuando vas al garaje a solas y allí, en un rincón, está tu bici. Nunca te había parecido más bonita. Como en un telefilme pastelero de serie B, te la quedas mirando con los ojos húmedos. Pasas la mano lentamente por el cuadro. Das unas palmaditas en el sillín. Rascas con la uña una manchita y, finalmente, lanzas un gemido, te arrodillas y te abrazas a ella lloriqueando.
¡Menos mal que no estabas enganchado! Lo peor es que el mono no se termina cuando te quitan la escayola o concluyen las infiltraciones o el tratamiento que sea. En efecto, la alegría te dura poco cuando compruebas que el dolor sigue allí y que encima tu miembro ha quedado fláccido y raquítico.
Primero, te dedicas a idear mil maneras de matar cruelmente a tu traumatólogo. Luego, una vez ventilada tu frustración con estas macabras ideas, comienza la depre post-tratamiento. Para bajar los anti-inflamatorios, ingieres enormes cantidades de comida basura y cerveza, cambias de canal cuando echan ciclismo y no te pones al teléfono cuando llaman tus amigos. Es entonces cuando comienzas a rallarte y corres peligro de volverte loco.
La degeneración no ha hecho más que empezar. MM.
En una ocasión, volví de España a California con el brazo escayolado. Pasaron una semanas y el médico americano quería cobrarme una pasta por quitarme la escayola. Ni de coña, pensé, y le pedí el favor a un amiguete freerider que tenía un serrucho y unas tijeras de podar oxidadas en su casa. El muy bestia estuvo tan cerca de amputarme el brazo, que la depresión post-escayola fue sustituida por una crisis de risa histérica y una alegría irreprimible cuando salí ileso de sus manos.
Por tu bien, no te recomiendo que sigas esta técnica antidepresiva. Pero si la fatalidad se ceba contigo, ves como tu máquina cría polvo en una esquina y crece tu tripa día tras día, no te rindas. No dejes que el delírium trémens del biker te devore.
Cuídate, ten paciencia, buen humor y sacia tu mono con actividades recreativas y edificantes. Por ejemplo, leyendo El Mundo de la Mountain Bike. Un saludo y hasta el próximo mes.
Manuel Maqueda para El Mundo de la Mountain Bike nº21
Labels: ciclismo, mountain-bike, opinión, tirando millas





3 Comments:
te escribo desde Igualada con el tobillo hecho una mierda
tienes razón lo que dices del traumatólogo, me he partido el culo al leerlo
el tio de la silla de ruedas es kyle strait??
menos mal que nos queda la risa colega
javi
Qué va, el tipo de la foto no es Kyle Strait, pero quizás tiene un aire... Además, Kyle todavía no tiene edad legal para beber cerveza en EEUU!! Observa los cascos de birras que hay por todas partes, una me la hinqué yo, pero las otras.. Gracias por tu comentario, ánimo con el tobillo y que te mejores.
qué pasa makey, tus artículos son de lo mejorcito que sale en la revista, el american toys me lo leo siempre.
siempre haces que me parta el culo de la risa. sigue en tu línea.
¿Vas a poner más cosas en los blogs? o solo lo que publiques en el mundo de la mtb??
Tío, a ver si vienes por aquí y te dejas ver por Cataluña
Jordi
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